TRABAJO CON UNA NANA

Nurieta González Sebastiá
nurieta.gonzalez@hotmail.com

Ángeles Martín González
angeles@escuelagestalt.es

Os dejo un audio de la "nana de la luna" para que se la pongáis a vuestros niños.



Una alumna, Diana, recuerda una canción, una nana en lugar de un cuento. La terapeuta le pide que la cante. Lo hace con vergüenza:
“Los cochinitos ya están en la cama. Muchos besitos les dio su mamá. Y calentitos los tres en pijama, dentro de un rato los tres roncarán.”. Sigue la nana con los sueños de los cochinitos en los que uno de ellos sueña con comer un pastel. Y finaliza así: “El más pequeño de los tres, un cochinito lindo y cortés, éste soñaba con trabajar para ayudar a su pobre mamá.”
Diana: Mi hermana, diez años mayor que nosotras la cantaba para dormirnos. Me da pena el cerdito que sueña con comer un pastel. Una nana de sueños rotos. Mi hermana nos cuidaba, demasiado. Mis padres se iban durante temporadas y una niña de doce años nos cuidaba como podía. Era muy disparatado. Me quemaba el sol, iba desnuda, comía chocolate. Los cinco solos. Mi hermana mayor nos calmaba. El canto nos hacía llorar y lo pedíamos.
Terapeuta: Te hiciste adulta antes de tiempo.
Diana: Ahora estoy retornando a la infancia. Me daba tanta pena el de los pasteles…Me sentía como una niña de la calle, una gitanilla. Sentía vergüenza.
Terapeuta: Cinco niños abandonados…te dan vergüenza tus deseos…
Diana: Me acuerdo de la casa grande, de quemarme al sol.
Terapeuta: ¿Qué haces ahora con tus sueños?
Diana: Quiero vestirme mejor, vestidos con tirantes y escote. Concederme cosas que no tuve. Era muy pobre porque mis padres eran muy austeros en sus gastos.
Terapeuta: ¿Qué te gustaría comer?
Diana: Pasteles, amigos, pasteles, cuidados, mimos.
Terapeuta: ¿Qué tal la pareja en ese sentido?
Diana: Es una máquina de mimos.
Terapeuta: Elegiste una mamá. A veces, cuesta recibir…
Diana: Cada vez soy más libre y pido.
Terapeuta: ¿Más deseos?
Diana: Tener dinero. Heredé un dinero de mi padre y no lo toco…por culpa.
Terapeuta: ¿Cuánto es la herencia? –Al grupo: A Diana le da vergüenza la herencia-
Diana: ¿De verdad lo digo? Murió hace cinco años y no lo he tocado. Diana cuenta al grupo el dinero y propiedades que ha recibido.
Terapeuta: Te dio vergüenza sentirte pobre. Tienes dinero. Puedes gastar en viajes lo que quieras, tienes nuestro permiso. Tienes derecho a gastar el dinero por haber sido abandonada. Estabas muy enfadada con tu padre. Tienes sueños, dinero, una pareja que te da achuchones, eres joven. Deja de hacer realidad la nana.

En el caso de Diana, ella misma eligió el personaje polar, el opuesto a trabajar al día siguiente en las caracterizaciones que hemos explicado. Y eligió a Jesús Gil, el antiguo alcalde de Marbella.
 La terapeuta advierte a Diana.
Terapeuta: Hay un peligro en ver asociado deseo y ser un hijo de puta. Se trata de analizar las necesidades y los deseos e ir haciéndolos realidad en la medida de lo posible. No eres como Jesús Gil si lo haces.

Hemos querido transcribir en algunos casos, como en éste que nos ocupa, las intervenciones que se van dando en el trabajo. Es importante la canción escogida. Esa canción era un consuelo para la niña pequeña, una esperanza de deseos cumplidos (el cerdito que se comía en sueños un pastel) y también encierra un problema, precisamente lo que le dice la terapeuta: “Deja de hacer realidad la nana”.


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